El GIF es un formato de imagen que actualmente copa el uso de imágenes en las distintas redes sociales. Desde que Facebook implantó este formato para compartir imágenes, no son pocas las redes sociales que se han sumado a esta estrategia del movimiento. Una de las últimas ha sido Instagram, que con la implementación de su nueva app “Boomerang” permite grabar videos cortos de tres segundos que se repiten en bucle a modo de GIFs.
Pero este formato no incumbe únicamente a las redes sociales. Las marcas han encontrado una oportunidad estupenda en el uso de este formato para desarrollar su estrategia de comunicación online. Al tratarse de una herramienta dinámica, los GIFs se alejan del vacío estático de las imágenes, captan una mayor atención del usuario e invitan a la interactividad.
Lo más curioso de todo, es que el formato GIF es uno de los formatos con mayor antigüedad dentro de la World Wide Web, pero su uso quedó opacado por la aparición de la web 2.0 debido a las novedades revolucionarias que ofrecía esta. Actualmente ha recobrado su importancia incluso en más planos de los que antes tenía cabida. Una forma divertida de conectar con el público que resulta también mucho más flexible y atractiva que la imagen convencional, de ahí su elevado éxito actual.
Una cosa está clara, y es que en el mundo de la publicidad, lo que funciona a nivel social es extrapolable al ámbito comunicativo. Por lo tanto, ante los Gifs encontramos un recurso muy efectivo para implementar distintas estrategias de comunicación online, con un engagement con el usuario alto y asegurado.